Este año,
los cursos se estructuran en torno a una docena de temáticas:
Bellas Artes y Patrimonio Cultural; Ciencias Jurídicas; Comunicación;
Cooperación y Relaciones Internacionales; Economía y Finanzas;
Políticas Públicas; Informática y Nuevas Tecnologías; Formación de
Profesorado; Lengua y Cultura; Medio Ambiente y Tecnología;
Organización, Gestión y Recursos Humanos y, por último, Salud y
Biomedicina. En total participarán en esta edición unos 1.500
profesores.
Cada programa,
dirigido a universitarios y graduados, tiene una duración de
100 horas lectivas y admite
entre 20 y 40 alumnos. Su importe oscila
entre los 750 y los 900 euros, aunque se conceden un
número limitado de becas parciales de matrícula
(tanto generales para todos los alumnos matriculados como específicas
para la comunidad universitaria de la Universidad Complutense de Madrid
y para personas con discapacidad) y totales de alojamiento y
manutención.
Las becas de matrícula generales pueden solicitarse hasta el 10 de
junio. Para las becas de alojamiento el plazo finaliza el 11 de marzo.
De forma independiente a las ayudas convocadas por la Fundación de la
Universidad Complutense, la
Fundación Carolina
ofrece una serie de ayudas incompatibles con las anteriores y dirigidas
a los ciudadanos de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, a
excepción de España.
Los alumnos que no disfruten de una ayuda de alojamiento pueden optar por
alguno de los Colegios Mayores reservados para la Escuela. Se puede completar el pago de la reserva hasta el 7 de junio.
De forma paralela a las acciones formativas, la Escuela organiza
actividades de carácter académico, lúdico y cultural, como
conferencias, charlas y visitas a museos y lugares de interés.
La
Escuela Complutense de Verano nació en 2001. Su éxito durante las sucesivas ediciones desarrolladas ha permitido convertirla en un “
punto de encuentro universitario entre España, Europa y Latinoamérica,
en el que estudiantes de distintos países puedan compartir sus
conocimientos y enriquecerse con el intercambio de experiencias propias
de cada cultura”.