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La importancia de la planificación y los pasos clave para llevarla a cabo

      
Fuente: Shutterstock

A la hora de encarar un nuevo proyecto, un examen, un paseo de fin de semana o cualquier iniciativa en la que se te ocurra pensar, hay una etapa fundamental para que todo salga más o menos dentro de lo previsto: la de la planificación. Si bien siempre habrá elementos que no habías previsto y pueden suceder, tener todo –más o menos- bajo control es la clave para resolver estos imprevistos y para que todo salga según lo planeado. Aprende a planificar en sencillos pasos a través de esta nota.


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De todas formas, las planificaciones sobre cualquier proyecto no pueden ser rígidas e inmutables. Se trata más bien de trazar líneas a seguir que pueden ir variando según vayan cambiando las circunstancias. Pero de todas maneras, la planificación es una herramienta indispensable a la hora de fijar prioridades, definir estrategias y saber cómo ejecutar las decisiones tomadas, teniendo un mayor control del proceso y no dejándolo librado a la improvisación.

 

Conoce a continuación los pasos para una buena planificación

 

1 – Establece metas

Lo primero que debes tener en claro es a dónde quieres llegar con lo que te has propuesto. ¿Se trata de salvar un examen, entregar un proyecto, realizar un viaje? ¿Tienes que trazar un plan de negocios? Cualquiera sea tu objetivo, lo primero es tenerlo claro.

 

2 – Analiza tu proyecto

Cada meta que te pongas necesitará contar con determinados recursos para llevarla a cabo. Analiza qué recursos tienes y cuáles te hacen falta para cumplir tu objetivo. Este es el momento de identificar los problemas o puntos débiles, conociendo qué situaciones o falencias te podrán “trancar” el objetivo, por lo que acto seguido concéntrate en encontrar lo que te hace falta.
Siguiendo con el ejemplo del examen, se trataría de reunir todo el material necesario antes de comenzar a estudiar, para de esta manera poder hacerlo sin interrupciones y sin tener que desconcentrarte cada día de tu objetivo porque te faltan recursos para llevarlo adelante. Si se trata de un proyecto en grupo, en este punto se deberían asignar los roles a cada integrante, según sus fortalezas, gustos y capacidades.

 

3 – Trázate un plan

Cuando ya has definido la meta y la hayas analizado en el sentido de lo que necesitarás y demás, el siguiente paso es trazarte el plan. ¿Te vas a ir de viaje? Si ese es el caso, este es el punto en el que debes definir qué lugares visitarás, donde te hospedarás, cuanto presupuesto tendrás para cada día y demás factores del estilo. Por supuesto que, como mencionamos antes, pueden surgir eventualidades que cambien en cierta medida tu plan; pero serán más fáciles de encarar si las has previsto.

 

4 – Piensa en planes alternativos

Hasta los mejores proyectos y los más planificados tienen que lidiar con acontecimientos imprevistos. Pensar en planes alternativos para conseguir tus metas es un buen ejercicio, ya que te evitará la frustración de no haber logrado nada si el primer plan no funciona. Estos planes alternativos deberán ser, en lo posible, menos ambiciosos. Es decir más factibles de llevar a cabo.

 

5 – Prioriza

Si tienes que rendir varios exámenes, tal vez sea conveniente no hacerlos todos durante el mismo período. Enfocar tu atención en no demasiadas cosas a la vez te resultará más productivo; porque como ya lo dice el refrán, “quien mucho abarca poco aprieta”.¿Qué es lo más urgente o importante? Prioriza las tareas unas sobre otras y ármate un calendario de metas, pero no las agrupes todas en el mismo mes.

 

6 – Ponte plazos

Está bien, te vas a tomar el tiempo necesario para realizar lo que te has propuesto, pero esto no quiere decir que el tiempo se extienda “ad eternum”. Es muy importante que te pongas plazos para cumplir tus metas y que los respetes, de lo contrario sería muy fácil caer en la procastinación.

 

7 – Finalmente, evalúa

¿Qué tal han salido las cosas desde que comenzaste a planificar? ¿Te ha servido de algo? ¿Has podido cumplir el objetivo? ¿Qué aspecto fundamental has olvidado esta vez? ¿Qué no debe faltar en mi próxima planificación de objetivos? La evaluación final, una vez que ya ha transcurrido todo, es un buen método para hacerlo mejor la próxima vez.


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